MARÍA FÉLIX

La Diva del cine de oro mexicano nació en Álamos, Sonora un 8 de Abril de 1914. Es conocida por el sobrenombre de “La Doña”, nombre que ganó a partir de su personaje en el filme Doña Bárbara (1943). Así fue como “María Bonita” conquistó al mundo.

Sus padres fueron Bernardo Félix y Josefina Güereña, él, militar y político con sangre de indio yaqui, ella hija de familia vasca. Tuvo 15 hermanos, de los cuales murieron tres. Creció con Josefina, María de la Paz, Pablo, Bernardo, Miguel, Ma. Mercedes, Fernando, Victoria Eugenia, Ricardo, Benjamín y María del Sacramento. Transcurrió su infancia en Álamos. La familia vivía con dignidad, a pesar de no ser ricos. Durante su infancia mantuvo una estrecha relación con su hermano Pablo, tanto que la madre los separó pensando que pudieran envolverse en una relación incestuosa. Con tal objeto, envió a Pablo al Colegio militar, en la Ciudad de México.

Con el pasar de los años se fue convirtiendo en una belleza que desde los 13 años hacía volver la cabeza a hombres de mediana y avanzada edad. Muy joven aún, en 1931 aceptó en matrimonio a Enrique Álvarez Alatorre, un vendedor de una firma de cosméticos (con quien procreó, en 1934, a su único hijo, el también actor Enrique Álvarez Félix), de quien acabaría divorciándose.

La próspera relación de María con el cine empezó por azar. Se hallaba mirando el Centro Histórico de la Ciudad de México cuando el director Fernando Palacios la abordó preguntándole si le gustaría hacer cine. La respuesta de la Doña fue la siguiente:,  “¿Quién le dijo que yo quiero entrar en el cine? Si me da la gana, lo haré; pero cuando yo quiera, y será por la puerta grande”. María Félix completó una trayectoria cinematográfica que comprendió 47 películas realizadas entre México, España, Francia, Italia y Argentina.

María se casó cuatro veces, con Enrique Alvarez,  Agustín Lara, Jorge Negrete,  Alex Berger.

En 1945 Agustín Lara, inmortalizó a María en una enorme cantidad de canciones, pero el tema María Bonita se convirtió en una de las canciones más populares de Lara a nivel mundial, y el himno indiscutible para María. Sin embargo, los celos excesivos de Lara pusieron fin a su relación en 1947. La misma María afirmó que en un ataque de celos violento, Lara incluso intentó matarla. La separación fue inminente.

En 1953, María se reencuentra con un “viejo enemigo”: el actor y cantante Jorge Negrete. Tras un breve romance, la pareja contrajo matrimonio en 1953, transmitida por radio a toda Latinoamérica. Por desgracia. Negrete ya estaba enfermo cuando el matrimonio se llevó a cabo, y falleció once meses después en un hospital en Los Ángeles, California. La aparición de María en sus funerales vestida con pantalones, causo un enorme escándalo, el cual llevó a María a poner tierra de por medio y refugiarse en Europa.

Su cuarto matrimonio (1956-1974), fue con el banquero francés de origen rumano Alexander Berger. La Doña permaneció casada 18 años con Berger. Con él intentó de nuevo convertirse en madre, pero un accidente provocó que María perdiera el hijo que esperaba. Berger falleció en 1974 como consecuencia de un cáncer pulmonar, tan sólo meses después de la muerte de la madre de María, lo que la sumió en una profunda depresión, de la que decidió salir triunfante para dedicarse a una nueva pasión: los caballos.

Con respecto a su hijo, María llegó a comentar: “De no haber sido María Félix, me hubiera gustado ser el hijo de María Félix”. Enrique era un hombre muy dotado, con un sentido común admirable. Era su mejor amigo. Se divertía mucho en su compañía”. Durante toda su vida Enrique coleccionó fotos, películas, pinturas y cuanta cosa se publicara sobre María Félix, era su admirador número uno. En mayo de 1996, un ataque masivo al corazón terminó con la vida de Enrique, para María fue terrible, perdió al hijo, al amigo y a su más grande amor.

Su última pareja sentimental fue el pintor ruso-francés Antoine Tzapoff. Respecto a él, María comentó: No sé si es el hombre que más me ha querido, pero es el que me ha querido mejor.

Los años postreros de María transcurren entre eventos sociales, homenajes. Hasta el final de su vida aseguró que quería volver a la actuación, pero nunca se concretó nada. María Félix murió mientras dormía, el 8 de abril de 2002 (el día exacto de sus 88 abriles), aproximadamente a la 1:00 a.m. hora de la Ciudad de México. Su cuerpo fue transportado de su residencia al Palacio de Bellas Artes. Escoltada de motociclistas y gente del pueblo que la acompañó, la vitoreó y la aplaudió hasta llegar a su destino en la gran ciudad. El féretro con los restos mortales de María nunca se abrió de acuerdo con los deseos de la propia finada. Se le rindió tributo en el Teatro Jorge Negrete. De este lugar partió el cortejo fúnebre hacia el Panteón Francés donde reposan sus restos al lado de su hijo Enrique Álvarez Félix y de sus padres.

Al morir dejó su fortuna, incluidas propiedades y grandes obras de arte a su asistente personal de 28 años, Luis Martínez de Anda. La familia no fue beneficiada en el testamento de la gran “Diosa” del cine mexicano.

María Félix  fue considerada una de las mujeres más bellas del cine de su tiempo, y uno de los máximos mitos eróticos del cine de habla hispana. Con Jorge Negrete, Pedro Armendáriz y Dolores del Río, representa a las máximas figuras del cine latinoamericano de las décadas de 1940 y 1950.

Frases:

“Nunca me arrepentiré de haberle dicho que no a Hollywood, porque mi carrera en Europa se había orientado hacia el cine de calidad”.

“Los papeles de india los hago en mi país y los de reina en el extranjero”.